21 de abril de 2024

suites con balcón y vestidor, servicio todo incluido y gastronomía de alta gama


Olvidate de las multitudes, los barcos ultra gigantes y los camarotes internos sin ventanas.

En materia de compañías navieras y cruceros navegando por los mares del mundo hay mucha variedad, diferentes categorías y servicios. Todas suelen ofrecer itinerarios atractivos, sean escapadas de 3 o 4 días o recorridos algo más extensos de una semana o más. Incluso hay propuestas de más de 20 días o de varios meses.

Pero dentro de ese gran mundo, los cruceros upper premium y, especialmente, los cruceros de lujo se distinguen por determinadas características que apuntan a un público más exquisito y exclusivo y, claro, acompañan con tarifas mucho más elevadas.

Básicamente, estas dos categorías podrían definirse en términos generales, por alojar poca gente, utilizar barcos de dimensiones más acotadas y tener un servicio mucho más personalizado.

“Hay una franja intermedia donde la principal diferencia es que ofrece algo de los cruceros de lujo y algo de las propuestas mainstream llamada upper premium. Por ejemplo, una experiencia gastronómica de lujo, o viajes en cruceros más chicos y casi todos itinerarios muy buenos e intensivos, pero hay cabinas internas, externas, no son solo suites”, explica Sergio Vidal, de Discover Cruises, especialistas y representantes de varias navieras, entre ellas Seabourn, del segmento de lujo.

El barco Seabourn Quest recorriendo la Antártida. Foto EFE/Yuriy Rzhemovskiy/SeabournEl barco Seabourn Quest recorriendo la Antártida. Foto EFE/Yuriy Rzhemovskiy/Seabourn

Como ejemplo de upper premium, Azamara se destaca porque suele quedarse muchas horas en algunos puertos en los que vale la pena tener tiempo para explorar. Sus barcos son chicos -no más de 700 pasajeros- y entran en puertos a los que otras compañías no acceden, las cabinas no son enormes, no hay tantas alternativas gastronómicas, pero el servicio y la comida son excelentes. Así la define Joaquín Salgueiro, vicepresidente de Organfur, agencia especializada en cruceros.

También hay que tener en cuenta que algunas compañías con barcos más grandes, tienen sectores más exclusivos dentro de los barcos.

“Celebrity Cruises tiene un sector llamado The Retreat con su propia piscina, propio restaurante, y mayordomo. No son navieras de lujo, pero tienen ese nivel de servicio dentro del barco”, explica Salgueiro, al tiempo que menciona también el caso del Yacht Club de MSC Cruceros, un sector con cubierta aparte. En resumen, “un barco dentro del barco”.

Azamara tiene barcos de solo 700 pasajeros para un segmento exclusivo. Foto AzamaraAzamara tiene barcos de solo 700 pasajeros para un segmento exclusivo. Foto Azamara

Parte del segmento de cruceros de lujo, la compañía Silversea tiene barcos más chicos que “pueden amarrar o fondear en puertos donde los barcos grandes no pueden; por lo tanto suelen tener itinerarios más exclusivos”, explica Claudia Lamesa, de Roca Transport, representante en Argentina de esa naviera.

Aquí la atención de los pasajeros es “totalmente personalizada” y no hablan de “cabinas” sino de “suites”: la más chica mide 35 metros cuadrados, con balcón, servicio de mayordomo y all inclusive.

“La decoración de los barcos es despojada y minimalista, se da prioridad al confort del cliente”, dice Lamesa.

Para darse una idea de tarifas, un crucero de Silversea de 12 días, saliendo y regresando a Atenas, Grecia, en agosto, cuesta US$ 6.150 por persona en base doble. Y el crucero a la Antártida, US$ 13.400, del 19 al 29 de noviembre.

Uno de los barcos de Silversea. Foto SilverseaUno de los barcos de Silversea. Foto Silversea

Cómo son los cruceros de lujo

Si bien cada compañía tiene su sello, su marca de identidad o, incluso, su especialización en una región determinada, los cruceros de lujo coinciden en algunas características similares:

  • Pocos pasajeros y/o más espacio por pasajero

No significa que los barcos sean muy pequeños. Lo que se destaca en esta franja es la mayor relación de espacio por pasajero.

“Los barcos más exclusivos de lujo alojan a 100 o 200 pasajeros, pero hay otros que llevan hasta 1.000 personas”, dice Sergio Vidal, de Discover Cruises.

Una de las suites de un barco de Silversea. Foto SilverseaUna de las suites de un barco de Silversea. Foto Silversea

Ya lo mencionamos antes. En los verdaderos cruceros de lujo, todas las cabinas son suites. Y, en general, todas tienen balcón.

“Tienen dimensiones importantes, por lo general con balcón o terrazas privadas; el mobiliario, diseño, y los productos son de marcas de lujo, como L’Occitane u otras de primer nivel. En general, en la cabina hay cafeteras Nespresso, Ipads, y en los cruceros considerados de expedición, incluye largavistas y otros detalles”, señala Vidal.

Una de las características de los cruceros de lujo es la proporción de tripulantes por pasajeros. «Como parte del servicio exclusivo y personalizado, la tripulación recuerda nombres y preferencias», dice Vidal.

En general, todo está incluido en la tarifa: bebidas, minibar, propinas, restaurantes de especialidad, wi-fi. Hay algunos casos en los que hasta las excursiones en tierra están incluidas.

«En un crucero tradicional, se suelen pagar las bebidas aparte, las propinas aparte y hasta Internet aparte, según el caso», dice Salgueiro de Organfur.

Piscina y gran vista. Foto Explora JourneysPiscina y gran vista. Foto Explora Journeys

Los barcos más pequeños tienen más opciones de lugares donde amarrar o fondear, más allá de los puertos tradicionales. Llegan a destinos más pequeños o fuera de lo común.

Otra característica de sus itinerarios es que según el caso, ofrecen estadías más largas o noches a bordo en cada puerto y menos días de navegación (salvo que el destino así lo exija).

“Platos con ingredientes de primera calidad, muchos más costosos, servidos en vajilla de alto nivel. Todo es personalizado y la tarifa incluye todas las propuestas gastronómicas”, dice Vidal.

Gastronomía a bordo. Foto Paul Gauguin CruisesGastronomía a bordo. Foto Paul Gauguin Cruises

Compañías de lujo: clásicas y novedosas

Además de las ya mencionadas Seabourn y Silversea, recientemente se lanzó al mercado la compañía Explora Journeys, que “viene a replantear el concepto de lujo”, dice Joaquín Salgueiro sobre esta naviera que espera presentar seis barcos en los próximos siete años y que plantea un concepto más relajado, cosmopolita y para gente más joven.

“Tienen más cabinas comunicadas ideales para familias”, agrega y enumera algunos detalles: piso del baño calefaccionado, flor de ducha enorme, sábanas de algodón egipcio, minibar incluido, tiene club de chicos, muchas alternativas gastronómicas y varias piscinas.

Una increíble suite en el barco de Explora Journey. Foto Explora JourneysUna increíble suite en el barco de Explora Journey. Foto Explora Journeys

“Un barco mediano que no crece en pasajeros sino en servicios”, dice Salgueiro.

Una salida para junio en el barco Explora I, de 7 noches, saliendo de Arrecife (Lanzarote) y llegando a Barcelona, cuesta desde US$ 3.380; mientras que un crucero para el próximo año desde Luxor (Egipto), de 9 noches, cuesta desde US$ 4.350 por pasajero.

Otro ejemplo de naviera de lujo es Paul Gauguin, con base en Tahití: recorren la Polinesia en barcos de 300 pasajeros -en este caso las dos categorías más bajas tienen ventana- y la invitación a conectar con la esencia real del destino, con la cultura local.Un crucero para octubre de 7 noches, por Tahiti y las Islas de la Sociedad, cuesta desde US$ 5.450 por persona.

Y Regent, considerada de «ultralujo». Vidal, de Discover Cruises suma opciones como Ponant, Scenic y Atlas, mientras que en el segmento upper premium menciona WindStar Cruises -con la que trabajan en Discover Cruises-, Oceania y Emerald Cruises.



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