29 de mayo de 2024

excursiones, mercados y dónde comer


En lo que respecta a belleza, Ciudad del Cabo es nada menos que espectacular: una ciudad construida junto al océano Atlántico, alrededor de una montaña, dotada de impresionantes vistas por donde se mire.

El secreto a voces, sin embargo, es el duro legado del apartheid, cuando el gobierno de minoría blanca de Sudáfrica empujó a la mayoría negra hacia los límites de la ciudad. Áreas donde la mayor parte de los visitantes todavía tienden a ir, poseen una población blanca grande.

Pero Sudáfrica celebra los 30 años de democracia este año y abrazó, para todos sus desafíos, el mantra de “nación arcoíris” – un lugar para la diversidad étnica y racial. En ese espíritu, Ciudad el Cabo derrama su identidad eurocéntrica y emergente como un centro rico africano.

Viernes

15.00 / Paseo por el arte del municipio

El gobierno del apartheid prohibió a negros y personas de color (una clasificación étnica multirracial) sudafricanas vivir en las ciudades, y en su lugar se los forzó a vivir y establecerse en las áreas menos deseadas.

Pero los residentes del municipio a menudo cambiaron sus comunidades por áreas de resistencia vibrante y artes robustas, además de cultura. Langa, alrededor de 30 minutos afuera del centro de Ciudad del Cabo, es uno de los municipios más antiguos de la nación. Tozamile Mnapu, artista plástico local, ofrece un tour de tres horas hacia el corazón de la comunidad (450 rand, o US$ 24 por persona).

Comienza en iKaya le Langa, una comunidad del centro donde también presenta talleres de arte, Mnapu lleva a los visitantes por la calle de graffitti hacia una pequeña galería de arte entre una casa angosta y otra cerca del arenoso centro de la ciudad, con un gran monumento a la resistencia, que los residentes colocaron nuevamente luego del apartheid, contra la policía. Reserve los tours o paseos directamente con tozart.langa@gmail.com o llamando al +27-73-073-3529.

19.00 / Cene en el mercado

El mercado Time Out, la cadena de salones comedor dentro de los mercados y que se encuentra en la mayoría de las ciudades del mundo, abrió su primer local en África el año pasado, en un espacio aireado e industrial en el paseo costero principal.

Pare en Milo a probar los giros dados por el chef Vusi Ndlovu al tradicional “shisanyama”, o el asado sudafricano. Ordene el cordero senegalés (180 rand, US$ 9,80), o la merluza grillada con aderezo ghanés (250 rand, US$13).

Justo enfrente del salón, en Barakat, el equipo compuesto por un matrimonio (Yolani Abrahams y Anwar Abdullatief) ofrece bocados a través de la cocina Cape Malay, nacida en las cocinas del sudeste asiático, con frecuencia esclavizado por los colonizadores sudafricanos.

No puede equivocarse si se decide por el pescado kingklip frito (195 rand, US$ 10,60) o bobotie, un estofado de carne picada dulce al curry cubierta con crema de huevo (80 rand, US$ 4,36). Para el postre, pruebe un koesister (10 rand, US$ 0,54), que es como como una rosquilla.

21.00 / Sintonice los sonidos locales

Puede quedarse por los alrededores de Time Out Market (los tragos con especias comienzan a las 16), donde puede bailar al ritmo de las melodías que ofrece el DJ hasta las 22. O tome un Uber por un trayecto corto a Selective Live, un espacio de espectáculos íntimo y estudio de grabación en los jardines del barrio cercano al centro de la ciudad.

Algunas noches la música en vivo puede ser folclore africano, otras puede ser hip- hop, y otras incluso, puede ser jazz afro. Ubíquese en el espacio del segundo piso que se siente mejor, es como estar en el living de su casa – en lugar de un escenario, los artistas hacen su actuación en un rincón junto a una chimenea y un estante de libros.

Luego, vaya hacia afuera, más precisamente hacia el balcón para tomar aire fresco- ¿qué más?- una vista pintoresca de una montaña. Las entradas comienzan en un valor de 60 rand, US$ 3.

Sábado

7.00 / Escale una montaña

Los caminos abundan en esta ciudad montañosa. Los picos más famosos son Table Mountain y Lion´s Head, y aun así caminarlos en subida puede sentirse como ejercicio y como una experiencia de aventura.

Los montañas ofrecen vistas panorámicas alucinantes. Foto Shutterstock.Los montañas ofrecen vistas panorámicas alucinantes. Foto Shutterstock.

Pero, para evitar las multitudes y obtener vistas ininterrumpidas de la costa, intente con Bailey´s Kloof, otro camino del paisaje que comienza a lo largo de la costa y a unos 30 minutos fuera del centro de la ciudad.

La primera media hora aproximadamente, es empinada y moderadamente intensa. Pero una vez que usted pase ese tramo, son unas apenas dos horas encantadoras en bucle por vegetación espesa, que incluye iris coloridos, y flores de nieve del cabo.

Hay desvíos hacia un estanque, una cueva y una formación de rocas. Pare y aprecie las deliciosas vistas del océano. Antes de ir, descargue en Google Maps, una versión sin conexión para ver (en caso que el servicio del teléfono móvil no tenga señal) y ayudarse a navegar las áreas del camino que no están bien marcadas.

10.00 / Apreciar arte en un silo de granos

Ciudad del Cabo es sede de varias fiestas anuales de arte, pero incluso si no puede visitar alguna de ellas, hay muchas oportunidades de ver arte de calidad. Una parada obvio es el Museo Zeitz de arte contemporáneo africana (entrada 250 rand, US$ 13,61), el museo de arte contemporáneo africano más grande del continente.

Ubicado en un antiguo silo de granos en la costanera, Zeitz incluye una exhibición que ofrece comentarios de movimientos libertarios africanos y su conexión con las luchas palestinas, como también trabajos de fotografía y filmaciones que exploran las conexiones con el mundo espiritual.

Vista de Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.Vista de Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.

Para algo más íntimo, diríjase hacia el barrio Salt River y visite Imiso Ceramics, un estudio y galería que presenta esculturas a gran escala, realizadas por los fundadores Zizipho Poswa y Andile Dyalvane. Sus trabajos están inspirados por su patrimonio Xhosa, que comparten con la persona posiblemente más famosa de Sudáfrica, Nelson Mandela.

11:30 / Llene su plato

La escena de la hora de la cena en Ciudad del Cabo puede ser famosa por los restaurantes de alta gama. Pero también hay infinidad de espacios informales que sirven platos clásicos africanos.

Dennis Molewa, oriundo de Alemania pero que vive en Sudáfrica desde hace 15 años, ofrece paseos de comida africana con una duración de tres horas (a partir de un precio de 1.400 rand o US$ 76 por persona) que atraviesan el centro e incluyen historias interesantes sobre la historia y cultura de la ciudad.

Puesta del sol en Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.Puesta del sol en Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.

Él lo llevará a un restaurante somalí para probar chapati, spaghetti y guiso de ternera, pero también habrá una conversación franca sobre el sentimiento antiinmigración en Sudáfrica. En el restaurante Nobantu disfrutará un almuerzo de comida tradicional verdaderamente Xhosa, o lo que los locales denominan una comida de siete colores (llamada así por la formación de colores en el plato).

También encontrará vendedores de flores descendientes de los esclavos de Cape Malay; podrá tomar un té en una iglesia metodista y deleitarse con carnes guisadas en Fatima’s, un restaurante panafricano propiedad de una pareja de Malí.

15.00 / Haga un paseo en auto para recorrer el paisaje

Chapman’s Peak Drive recorre 7,5 kilómetros a lo largo de la sinuosa costa atlántica desde Hout Bay hasta Noordhoel, y a menudo se lo anuncia como uno de los paseos más hermosos del planeta.

Chapman's Peak Drive es un camino costero entre montañas. Foto Shutterstock.Chapman’s Peak Drive es un camino costero entre montañas. Foto Shutterstock.

Es una mezcla de costa rocosa y aguas verdes tan lejos en el horizonte como lo que llega a captar la vista. Tenga cuidado de no volarse por los fuertes vientos cuando se ubique a tomar fotografías en uno de los varios puntos de vista.

Al final de la ruta, pare en Noordhoek Beach y haga una caminata. Es una llanura vasta y plana de arena y casi que se siente como si estuviera en un desierto sobre el océano. (Tenga en cuenta que el camino tiene peajes con un mínimo de 61 rand, US$ 3,32).

18.00 / Relájese con una comida

Kloof Street fue alguna vez un camino de tierra desde la ciudad hacia las granjas de la periferia. Hoy, es una mezcla ecléctica y ocupada por tiendas de ropa, arte, galerías, restaurantes y vida nocturna.

Para cenas y tragos, no se equivocará si va a Theray, un espacio sofisticado que abrió el año pasado con banquetas pulcras y mesadas de mármol. Fue fundado por dos DJs, Loyiso Mdebuka y Vincent Mvelase Manzini.

Como jóvenes negros creativos, ellos quisieron crear una experiencia con vibra terapéutica y vibrante, desafiando lo que vieron como un tabú africano contra la terapia.

El menú demuestra un rango de comida reconfortante transformada, como costillas de cordero con ensalada de cús- cús y mayonesa de harissa. Menú de tres pasos sin bebidas, alrededor de 550 rand o US$ 30 por persona

20.00 / Observe una obra en una iglesia

Ubicada dentro de una antigua iglesia metodista, recorriendo una distancia corta, Theatre Arts es un evento íntimo para ver. El espectáculo navega por diversas temáticas, desde los regulares, frustrantes cortes de energía hasta los esfuerzos de gente joven intentando alcanzar el éxito, contado desde una historia cómica de vida en Lagos, Nigeria.

Construido en lo que denominan “principios de accesibilidad, inclusión y acceso”, la compañía del teatro ofrece espacio para artistas emergentes desde la variedad cultural, social, económica y antecedentes de habilidades para desarrollar su arte sobre el escenario. Las entradas comienzan a partir de los 150 rand.

Domingo

9.00 / Aprenda algo de historia

El castillo Good Hope fue construido como un fuerte, su construcción comenzó en 1666 por los colonizadores del Dutch East India Co. Hoy se erige como uno de los edificios coloniales más antiguos de Sudáfrica.

Sirvió para varios propósitos a lo largo de los años, incluyendo una base militar, un puerto de esclavos y una sede de gobierno. Hoy, el castillo alberga nueve mini museos que cuentan la historia de diversas personas que moldearon y dieron forma a la historia de la ciudad y de la nación.

El castillo Good Hope supo ser una base militar. Foto Shutterstock. El castillo Good Hope supo ser una base militar. Foto Shutterstock.

El Museo del Patrimonio de la ciudad, Cape Heritage Museum, fue creado por Igshaan Higging, un abogado por los derechos humanos, durante la pandemia. Con artefactos que Higging reunió durante 25 años, el museo cuenta las historias del colonialismo y de varios grupos que lucharon contra la opresión, incluidos los grupos indígenas Khoi y San, los Cape Muslims y los Xhosas.

El castillo también alberga la colección Wiliam Fehr, un conjunto de pinturas al óleo y arte decorativo creado por colonos que refleja temas como la esclavitud y las guerras de despojo.

10.30 / Viaje en subterráneo

Desconéctese del ruido con un viaje en subterráneo. En Earthbox, que abrió el año pasado como una exhibición de arte inmersivo en el Lourensford Wine Estate en el suburbio de Somerset West, los visitantes caminan hacia un búnker tallado en la tierra.

Las paredes altas sucias, el cambio de iluminación y la banda sonora arrulladora ofrecen una oportunidad perfecta para relajarse, meditar o tan solo dejar que su mente fluya. Las entradas van desde 170 (US$ 9,25) hasta 250 rand (US$ 13,60). Por unos 50 rand adicionales, puede comprar una audioguía. Earthbox es sede de conciertos de música regularmente y de cenas privadas con chefs locales.

Luego de su visita, puede recorrer la bodega que incluye restaurantes, una sala de degustación de vino y un mercado con música en vivo, tablones con comida, arte y artesanías de vendedores.

12.00 / Almuerzo en la tierra del vino

Piérdase en la serenidad de la tierra del vino en Hari Kitchen, en la bodega Topiary Wine Estate, con una de las mejores comidas en Franschhoek Valley. El chef y dueño de Munashe Kwaramba no asistió a la escuela culinaria pero aprendió su estilo de comida afro- fusión observando chefs de alta gama y cocinando con su abuela en Zimbabwe.

Cata de vinos en Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.Cata de vinos en Ciudad del Cabo. Foto Shutterstock.

Otra opción bajando por el camino es Klen Goederust, la primera vinería dirigida completamente por negros en Franschhoek. En los fines de semana, puede maridar una cata de vino con el buffet de Cape Malay (495 rand o US$ 27 por persona) donde el cordero asado es un destacado.

O en la pintoresca calle principal de Franschhoek, vaya al restaurante y bar de Reuben, donde el chef y dueño Reuben Riffel sirve platos refinados como cordero especiado en dukkah- y pescado es escabeche inspirado por las tradiciones culinarias de familias de color como su dueño.

Paradas claves

  • Chapman’s Peak Drive, uno de los paseos más hermosos del mundo, tiene 7.5 kilómetros a lo largo de la costa rocosa en contraste con el océano turquesa y las vistas montañosas.
  • Vea Langa, uno de los municipios más antiguos de Sudáfrica, con un tour a pie organizado por el artista y guía, Tozamile Mnapu.
  • El paseo African Food and Stprutelling, ofrecido por el escritor de gastronomía y activista, Dennis Molewa, lo llevará por lugares informales de comidas que lo dejarán satisfecho y con especias resonando en su paladar.
  • Selective Live ofrece un ambiente íntimo, con vista a la montaña para ver funciones musicales desde una formación de géneros que incluye jazz afro, folclore africano y hip hop.

Dónde comer

  • Time out Market, un salón de mercado de lujo, captura la diversa variedad de las comidas sudafricanas.
  • Therapy, un restaurante llevado adelante por un par de DJs del municipio de la comunidad negra de Khayelitsha, ofrece comida reconfortante y una vibra alegre.
  • Hari Kitchen, ubicado en un viñedo en Franschhoek con vistas de montaña, sirve lo que su chef autodidacta denomina cocina afro-fusionada.
  • En Klein Goederust, la primera vinería de dueños todos negros en Franschoek Valley, puede maridar su vino probando comidas del abundante buffet de Cape Malay presentando el cordero asado.
  • Reuben’s Restaurant y Bar en Franschoek ofrece platos creativos inspirados por las familias tradicionales.

Dónde alojarse

  • El Silo Hotel se ubica arriba del museo Zeitz, con arte en los murales y habitaciones contemporáneas con decoración tradicional. Habitaciones desde 30.100 rand, o US$1.589, por noche durante la temporada alta.
  • Labotessa Luxury Boutique Hotel se sitúa en Church Square, una de las primeras plazas en la ciudad, que servía como mercado de esclavos. Posee siete suites modernas que comienzan a partir de los 13.000 rand por noche o US$ 708.
  • Kaap Mooi Luxury Guest House, cerca del centro de la ciudad en el barrio de Tamboerskloof, posee ocho habitaciones con temáticas sudafricanas, a partir de los 2.200 rand por noche (US$ 120).
  • Para alquileres de estadías cortas, hay muchos departamentos en el centro de la ciudad, alrededor de la calle Bree Street, cerca de los bares, restaurantes y un centro de compras callejero. Si quiere estar ubicado cerca del mar y del centro de la ciudad, pruebe el barrio Sea Point, que posee un adorable paseo para caminar o salir a correr. Si usted quisiera alojarse cerca de la playa y permanecer a lo largo de la línea costera, puede reservar en cualquier lugar entre Clifton y Camps Bay, aunque abonará por un servicio Premium.



Source link

Abrir chat
Somos Feeling Classics!!
¿En qué podemos ayudarte?