29 de mayo de 2024

Un país que puede quedar bajo el agua, el destino que mide la felicidad y el que resurgió tras ser arrasado por un volcán


Mientras que algunos destinos ya no saben qué hacer para combatir el turismo masivo –Venecia es uno de los casos y empezó a cobrar ingreso al visitante que llega por el día-, en el otro extremo del flujo turístico mundial hay destinos que esperan (y desean) con ansias la llegada de viajeros extranjeros.

La cuota de turismo internacional que recibe este último grupo de lugares los suele ubicar entre los menos visitados del mundo. Para tener una referencia: entre los países más visitados está España, que en 2023 superó los 85 millones de visitantes internacionales, y en esta selección conviven lugares a los que llegan algunos miles de viajeros y otros que, previo a la pandemia, recibían alrededor de 300.000.

Las razones son muy variadas, como su lejanía -aislamiento, en realidad y, por lo tanto, la dificultad para llegar-, el desconocimiento sobre el lugar, una infraestructura poco desarrollada o situaciones que complicaron su futuro turístico y ahora deben remontar.

El despertar del volcán

Uno de los destinos menos visitados del planeta es Montserrat, una isla en el Caribe cerca de Antigua, cuya historia cambió abruptamente en 1995, cuando el volcán Soufrière Hills entró en erupción por primera vez en 400 años. Como resultado, dos tercios de la parte sur de la isla -incluyendo la capital, Plymouth- quedaron sepultados por la ceniza y el barro, y gran parte de la población emigró.

Playas en la isla de Montserrat, en el Caribe. La zona de exclusión se visita con guía. Foto ShutterstockPlayas en la isla de Montserrat, en el Caribe. La zona de exclusión se visita con guía. Foto Shutterstock

El área devastada permanece como “zona de exclusión”, y sólo se puede visitar con guía autorizado.

En esta isla, que es un territorio de ultramar del Reino Unido, hay actualmente 5.000 residentes y muchas ganas de recibir turistas que activen su economía.

Ahora, el Observatorio del Volcán de Montserrat controla la actividad de Soufrière Hills (y se puede visitar), al igual que Jack Boy Hill, un punto de vista panorámico del volcán, además de los restos del antiguo aeropuerto y el océano.

Como todo destino del Caribe, tiene varias playas, como Fox’s Bay, que limita con la Zona de Exclusión; Isle’s Bay, que resulta ideal para nadar; o Lime Klin , que invita a bucear y observar tortugas marinas. En Little Bay -junto a Marine Village- se puede practicar stand up paddle y kayak. New Beach surgió, como sugiere su nombre, luego de la actividad volcánica cerca de Bottomless Ghaut: muy linda pero no es para nadar, por sus corrientes fuertes.

La única playa de arenas blancas es Rendezvous Beach, con abundantes bancos de peces y un arrecife. En Woodlands anidan las tortugas marinas entre mayo y diciembre (más información en www.visitmontserrat.com y en Instagram, @islandofmontserrat).

Del otro lado del océano Atlántico, Santo Tomé y Príncipe es uno de los micro estados de África. Ubicado en el golfo de Guinea, al noroeste de la costa de Gabón, toma el nombre de sus mayores islas: Santo Tomé (São Tomé, tiene 50 km de largo y 32 km de ancho y es la más montañosa) y Príncipe (16 km de largo y 6 km de ancho).

Un destino al que ya en 2018 el New York Times nombraba como lugar a visitar, y que ha recibido ayuda internacional para revitalizar el sector turístico y mejorar la infraestructura.

Paisaje selvático en Santo Tomé y Príncipe. Foto ShutterstockPaisaje selvático en Santo Tomé y Príncipe. Foto Shutterstock

Las islas -fueron colonia de Portugal y se habla portugués- se destacan por su paisaje selvático, la arquitectura colonial portuguesa, las playas vírgenes, la posibilidad de observar ballenas jorobadas (entre junio y agosto) y delfines, y disfrutar de la vida bajo el mar con salidas de buceo.

Un imperdible histórico es roça Monté Café, la plantación de café más antigua del lugar, donde también cultivan cacao y se puede aprender sobre el proceso.

En la inmensidad del océano

En los listados que usualmente se publican sobre “los destinos menos visitados” figuran varias islas del océano Pacífico. Basta con buscarlas en el mapa para ver lo aisladas que se encuentran; son apenas un puntito en medio del azul de esa enorme masa de agua: Kiribati, Tuvalu, Niue, las islas Marshall, Salomon, Samoa, Tonga…

Los que alguna vez pensaron en llegar hasta Tuvalu, tendrán que apurarse, porque se espera que el cambio climático y el crecimiento de los océanos termine por “engullir” este archipiélago en los próximos 80 años (ya hay dos de sus atolones que están mayormente bajo el agua). Es por esto que, tras la firma de un tratado, Australia decidió ofrecer “refugio climático” a los 11.000 habitantes de estas islas, e irá otorgando 280 visas por año para que los tuvaluanos se instalen allí para estudiar y trabajar. Mientras, el lugar invita a “encontrar tu paraíso” en www.timelesstuvalu.com.

Niue, conocido como la Roca de la Polinesia. Foto ShutterstockNiue, conocido como la Roca de la Polinesia. Foto Shutterstock

Conocido como “la Roca de Polinesia”, Niue tiene un estatus de libre asociación con Nueva Zelanda (2.400 kilómetros al noreste). Tiene 1.500 habitantes y, para promocionarse turísticamente, dice: “Llegá como visitante y andate como amigo… Conocerás a la mitad de la isla antes de partir”, en alusión a la baja densidad poblacional.

En Niue destacan también la claridad del agua -ideal para hacer snorkel o buceo; prometen inmersiones inolvidables- e invitan a compartir “nuestro mundo aparte, sin aglomeraciones, sin colas, sin semáforos y con un ritmo de vida que muchos anhelan”. Para llegar, desde abril hay dos vuelos por semana que salen de Auckland. Más informes en www. niueisland.com.

Kiribati, conformado por 33 islas coralinas. Foto ShutterstockKiribati, conformado por 33 islas coralinas. Foto Shutterstock

Con 33 islas coralinas (21 de ellas deshabitadas) y a 4.000 km de Hawaii, Kiribati tiene una gran particularidad: es el único país del mundo que se extiende por los cuatro hemisferios. Todas las islas, salvo una, son atolones, y como muchos de los lugares del Pacífico, es un destino perfecto para hacer buceo. También se pueden ver vestigios de la Segunda Guerra Mundial (www.kiribatitourism.gov.ki).

Más turistas, pero no tanto

Bután tiene muchos más turistas que los destinos anteriores, pero igual podemos ubicarlo entre los “poco visitados; poco conocidos”.

El monasterio conocido como Nido del Tigre un lugar sagrado de Bután. Foto ShutterstockEl monasterio conocido como Nido del Tigre un lugar sagrado de Bután. Foto Shutterstock

Localizado en plena cordillera del Himalaya, entre la India y el Tíbet, es considerado el último país budista Vajrayana del mundo y tiene una historia particular, ya que su trayectoria turística es bastante reciente: empezó a recibir visitantes en 1974, pero quiso mantener a raya el flujo de extranjeros con la premisa de un turismo más responsable y respetuoso (en su web oficial asegura ser uno de los primeros países de emisiones de carbono negativas). Para ello siempre ha cobrado una Tasa de Desarrollo Sostenible, por lo que solía estar catalogado entre los destinos más caros.

De los primeros 300 visitantes que llegaron en 1974, la cifra creció hasta 315.600 en 2019. Pero tras la pandemia, necesita recuperar turistas, y por eso desde septiembre 2023 esa tasa bajó de 200 a 100 dólares por noche, por persona.

Viajar a Bután, una monarquía constitucional, es sumergirse en una tradición y cultura que se refleja en arquitectura, religión, idioma y vestimenta, y también un viaje a la naturaleza protegida. Son parte de los ejes del concepto de “Felicidad Nacional Bruta” que crearon en este reino y que ponen a la felicidad por encima del PBI en importancia. Si entrás en la web oficial (bhutan.travel), vas a querer viajar.

La llamativa cúpula dorada de la mezquita más fotografiada de  Brunei. Foto ShutterstockLa llamativa cúpula dorada de la mezquita más fotografiada de Brunei. Foto Shutterstock

Más al sur, Brunei está en la isla de Borneo, sobre el mar de la China Meridional. En prepandemia llegó a 333.000 visitantes. Es un sultanato y también se autodenomina como “Morada de Paz”. Hay playas, ya que la costa de Brunei se extiende por 160 km. Las más populares son Muara, Meragang, Seri Kenangan, Serasa y, para los amantes del atardecer y el ejercicio frente al mar, Tanjong Batu. Hay buceo: los arrecifes de coral son en su mayoría “puros e intactos”. Se pueden ver camarones leopardo, barracudas y pulpos, peces león, morenas y caballitos de mar.

La historia y la cultura de este destino, muy conservador en sus tradiciones y costumbres, y donde la herencia islámica ocupa un lugar central, es parte del viaje. Dicen que el monumento más fotografiado es la mezquita Omar Ali Saifuddien en Bandar Seri Begawan, con su cúpula cubierta de oro y las columnas de mármol blanco.



Source link

Abrir chat
Somos Feeling Classics!!
¿En qué podemos ayudarte?